La editorial más importante en lo que a publicaciones de cómic español se refiere nació en Barcelona en 1910 con el nombre de “El Gato Negro”, más tarde, en 1939 Pantaleón y Francisco Bruguera le dieron el nombre de “Bruguera” a la editorial en honor al que fue su fundador y difunto padre, Juan Bruguera Teixidó. Fue en 1910 además cuando inició una época con un nuevo lenguaje en las historietas, cuando se introdujeron por primera vez los bocadillos de diálogo y empezaron a surgir bastantes revistas infantiles.

Tras la Guerra Civil y desde 1941, era la Vicesecretaría de Educación Popular de FET y de las JONS quienes administraban la cantidad de papel justa para las editoriales que ellos mismos seleccionaban debido a la escasez de recursos de la posguerra.
Ahora bien, tras 1947 y superadas las dificultades económicas de la posguerra, Bruguera vuelve a editar con relativa normalidad y regularmente. La relativa normalidad viene dada por las restricciones de la dictadura, que consistían básicamente en: no publicar contenido que fuera en contra de la ideología del Gobierno, aumento de la censura, de forma muy notable en las historietas de comedia satírica y la final prohibición de los superhéroes en 1964 por culpa del obispo Jesús María Vázquez, secretario general de la Comisión de Información y Publicaciones Infantiles y Juveniles, y su constante carga contra la violencia de las historias de acción y de aventuras.
Sin embargo, a partir de mediados de los años 60, la editorial se propulsó con grandes creaciones y publicaciones tanto semanales (Mortadelo, Zipi y Zape) como mensuales (Súper Mortadelo, Súper Zipi y Zape), así como grandes recopilatorios monográficos (Colección Olé, Magos del Humor). Más tarde, y pese a algunas pérdidas, Bruguera compró la revista TBO en 1983; sin embargo, la joya de la corona de Bruguera era Mortadelo y Filemón e Ibáñez dejó la editorial en 1985, consiguiendo además la prohibición sobre la editorial de publicar las historias del famoso dúo y cesando una gran cantidad de ingresos. A partir de este punto, Bruguera sufrió una transformación a Ediciones B, teniendo un papel más discreto. En 2006 se puso en marcha un relanzamiento de la editorial recuperando el logo de “El Gato Negro” más estilizado y creando un catálogo de obras descatalogadas y nuevas, sin embargo, en 2010 se anunció el cierre de la editorial más importante en la historia del cómic español, Editorial Bruguera.
